El proyecto del estudio de arquitectura Aurtenetxe Usabiaga, se asienta sobre la ladera siguiendo la forma natural del terreno y descendiendo de manera gradual hacia las vistas abiertas al Cantábrico.
Esta disposición permite que la casa mantenga una presencia discreta y una relación constante con el entorno que la rodea.
Los materiales refuerzan esa conexión con el lugar. Los detalles cerámicos de la fachada, la cubierta a dos aguas de tejas, la madera de la pérgola y los cerramientos exteriores, refuerzan la sensación de equilibrio, creando una arquitectura que dialoga con el paisaje sin imponerse a él.