Comparte:

L’homme qui plantait des arbres (El hombre que plantaba árboles) es un cuento alegórico del autor francés Jean Giono publicado en 1953. Cuenta la historia de los esfuerzos de un pastor para convertir un desolado valle en las estribaciones de los Alpes, cerca de la Provenza, en un bosque durante la primera mitad del siglo XX.

Durante cuatro décadas, el hombre hace agujeros en el suelo con su bastón y deja caer en los agujeros las bellotas que logra reunir. Años después, más de 10.000 personas se trasladan en ese valle frondoso sin saber que deben su felicidad al pastor.

Esta historia es inspiradora para todos, pero más para nosotros, los de LUFE, que trabajamos con bosques sostenibles y que hace un tiempo quisimos trasladar la libertad y la belleza de un árbol a un mueble, directamente, sin casi manipulación, de una forma esencial. Así nació el GU tronco de madera natural.

Después, un poco como el pastor francés, decidimos expandir nuestro bosque y plantamos decenas de troncos aquí y allá, en distintos blogs de decoración, de accesorios y de muebles ecológicos. Los enviamos para que los propietarios tuvieran una experiencia de uso. Para que los probaran como quisieran, como mueble auxiliar, como mesilla, de cualquiera de las formas en la que el tronco puede disponerse en una oficina, una tienda o un hogar.

Los resultados son buenísimos. La respuesta de los medios ha sido impresionante. Y muchos blogueros han hablado en sus webs de nuestro mueble y han mostrado su versatilidad y su belleza. Algunos ejemplos:

Estamos muy contentos, la verdad, y no solo porque siempre es más valioso que hablen bien de ti los demás. Sino también, y sobre todo, porque mucha gente está disfrutando de los beneficios de nuestro trabajo, de un modo semejante a los que se fueron a vivir al bosque creado por el pastor de la Provenza.

Nuestros árboles siguen dando sus frutos.